Música Rock

Liam Gallagher : » Cuando a Noel se le acabe la plata Oasis se volverá a reunir»

El pequeño de los conflictivos hermanos que alumbraron el grupo más importante del ‘britpop’ presenta su segundo disco, ‘Why Me? Why Not.’

La entrevista con Liam Gallagher (Manchester, 1972) estaba fijada para cuando el cantante todavía tenía 46 años. Pero llegaron los aplazamientos y anulaciones a última hora (¿10? ¿11?), así que fue pasando el tiempo, Liam publicó su segundo disco en solitario, ‘Why Me? Why Not.’ (Warner), y cumplió 47. Más carbón para la maquinaria de su leyenda de estrella desafiante y chunga del pop británico, en funcionamiento desde los tiempos de Oasis, el grupo que nació y murió de su animadversión con su hermano Noel.

Así que, lo primero de todo, toca cantarle el ‘Cumpleaños feliz’. «Gracias, tío». ¿Qué tal se encuentra? «Considerando que he vivido al límite, una vida muy ‘hardcore’, estoy bien. Igual que con 46. Me siento genial y no vais a libraros de mí tan pronto».

‘Why Me? Why Not.’ toma su título de dos dibujos que pintó John Lennon y que terminaron en manos del pequeño de los Gallagher. Además de las evidentes referencias a Oasis, parece como si el álbum pretendiese continuar el camino de Lennon donde lo dejó en el momento de su asesinato. Como imaginar que haría si siguiese vivo. «Me gustaría pensar que sería así. Si estuviese todavía aquí, creo que seguiría sacando música nueva, aunque esta sería la misma que hizo durante su vida. Paul McCartney está ahí, haciendo canciones buenas, todavía. Y, al final, se trata de eso».

Aún así, Liam trata de desvincularse de esa imagen que él mismo ha alimentado: la de heredero del ‘working class hero’. «Lennon no fue la primera persona que hizo música, ¿sabes? Hubo muchísimos antes que él. John sólo se unió a la tribu del rock ‘n’ roll e hizo canciones cojonudas, sí. Pero esa forma de música, rock o como quieras llamarlo, no pertenece a John Lennon. Ni a Noel Gallagher. Ni siquiera al puto Paul McCartney. Es de cualquiera que quiera hacer buena música. O de cualquiera que desee escucharla».

«Es mi héroe», dice del autor de I’m the walrus, «pero de la misma forma en que Elvis era su héroe. Es un honor cuando dicen que mis canciones suenan como las de los Beatles. Estoy orgulloso y eso nunca cambiará en mí. Es una maravilla».

Pero hay que hablar de Oasis, claro. Por ejemplo, en ‘One of us’, una canción que no sólo recuerda a su antiguo grupo en la letra (¿recadito para su hermano?) sino en el sonido. Nostalgia pura. «Es un cruce entre ‘Wonderwall’ y ‘Cast no shadow’. Una canción muy Oasis, vamos. Y ése es el espíritu que teníamos en la cabeza cuando la hicimos en Los Ángeles».

En este segundo disco con su nombre, Liam ha estado escoltado por los productores-compositores Greg Kurstin (Adele) y Andrew Wyatt, entre otros. No le importa reconocer que no termina de valerse del todo por sí mismo, en una mezcla de humildad y arrogancia. Como cuando recuerda su anterior proyecto, Beady Eye, con músicos de los últimos Oasis que también estuvieron en Ride, The La’s, Heavy Stereo o Kasabian«Nunca he decepcionado a mi público. Todos los conciertos que he dado han sido la hostia, una puta locura», proclama. «Cuando apareció Beady Eye, la gente no sabía dónde ponernos, que si éramos esto o si éramos lo otro. Pues éramos un puto supergrupo del que estoy muy orgulloso, nada que ver con esas mierdas de bandas que había por ahí y todavía hay. Y creo que podríamos haber sido mucho más grandes de lo que fuimos. No pudor ser, pero no por la música, sino por otros factores: aparecimos casi inmediatamente después de la disolución de Oasis y tal vez el nombre no era el mejor del mundo. La gente no entendía eso de ‘ojito con ellos'».

¿Y OASIS PARA CUÁNDO?

Y, de ahí, otra vez a Oasis. ¿Le cansa que le pregunten todo el tiempo cuándo va a volver a juntarse su antiguo grupo? «Es sólo una pregunta, no voy a matar a nadie por hacerla», se ríe. «Oasis sólo volverá a existir si Noel y yo volvemos a hablarnos, así de simple. Porque Oasis no puede funcionar sin uno de nosotros. No tiene nada que ver con la prensa o con los fans», asegura. «Mira: Oasis volverá cuando a Noel se le acabe el dinero, porque está obsesionado con la pasta. Así de simple», suelta.

Pero, se esfuerza en subrayar, él está bien como está. «Si Oasis volviésemos, pues guay. Si no, todavía estoy haciendo buena música», se encoge de hombros.

La clave, dice, es tomárselo con ese humor marca de la casa que él y Noel dejaron patente en el documental ‘Supersonic’. «Tal vez sea algo irlandés, que es de donde viene nuestra familia. O tal vez sea que cuando no tienes un chavo, como nosotros al principio, te tienes que entretener con paridas. Y sentirte vivo».

Mejor eso que la música, dice. «La música es como la mantita del amigo de Charlie Brown. Algo que te reconforta. Te pones un disco y te lleva a otro lugar, a otro tiempo, cuando eras más feliz… Pero no es lo más importante, ni de coña. Antes está tu salud, tu familia, tus hijos».

Y, por supuesto, mucho mejor que lo que sucede en las altas esferas. «No me va la política, para nada. Solo espero que mis hijos vivan lo mejor posible», ataja. «Aún así, creo que la gente debería liarla más, montar más disturbios. Ahora con internet, puedes llegar a sitios que parecían imposibles hace no tanto, pero en Inglaterra y otros países de Europa la gente está apagada, tío». Tampoco es que piense que la situación fuese distinta antes: «Estaban los Beatles, Rolling Stones, Elvis, Kinks, Jackson 5, Sly & The Family Stone, los putos Sex Pistols… Pero ninguno consiguió hacer del mundo un lugar mejor, por muy grande que fuese su música. Lo único que puede hacer cambiar el mundo es la gente. La música tan sólo llega a ser un mero acompañamiento».

Hablando de apagamientos, él tampoco es que sea la persona más activa sobre el escenario. «No bailo. Tan sólo salgo y canto. Cuando la voz es buena, funciona. Supongo que mis ‘looks’ son guapos, también», vuelve a encogerse de hombros. «No, en serio, todo tiene que ver con la música y la persona. No tengo ni idea de por qué molo a la gente, la verdad».

¿Y cómo quiere envejecer? «Me veo como Johnny Rotten, más provocador que Paul McCartney. Tocando los cojones a la gente. Necesitamos ese tipo de peña, no los pringados de Ed Sheeran, Sam Smith y toda esa gandaya. Nunca seré como ellos. Soy el puto Liam Gallagher

 

Via: El Mundo